El río Guadiana a su paso por Badajoz se ha convertido esta semana en el escenario de una experiencia pionera e inolvidable. Las aguas pacenses se llenaron de energía, paladas sincronizadas y muchas sonrisas gracias a una iniciativa conjunta entre la Universidad de Mayores de Extremadura y el Club Piragüismo Extremadura. ¿El objetivo? Acercar nuestro maravilloso deporte a las personas mayores y redescubrir la ciudad desde una perspectiva totalmente diferente: «a vista de pato».
Cerca de 60 participantes, divididos en dos turnos, se subieron a nuestras embarcaciones de Barco Dragón para navegar por el Guadiana, y está previsto que otras 60 personas se sumen pronto a esta aventura. Tal y como ha recogido La Crónica de Badajoz, la actividad ha superado todas las expectativas iniciales, demostrando que el piragüismo no tiene edad.
Un deporte accesible y seguro para todos
Uno de los grandes valores del piragüismo, y en especial de la modalidad de Barco Dragón, es su enorme accesibilidad. Belén Rey, presidenta y entrenadora del Club Piragüismo Extremadura, lo resume a la perfección: «Es una actividad que no necesita ningún conocimiento previo y que permite disfrutar del entorno de forma segura».
Y es que la experiencia va mucho más allá del ejercicio físico. Navegar por el Guadiana permite a los participantes contemplar desde el agua enclaves emblemáticos de Badajoz, como la Alcazaba o el Fuerte de San Cristóbal, además de conectar directamente con la rica fauna del río.
Salud, equipo y beneficios terapéuticos
Las voces de los propios palistas noveles atestiguan el impacto positivo de la actividad. Para Luis Merchán, de 77 años, el paseo ha tenido un claro efecto terapéutico, destacando cómo el contacto con el agua le hacía perder la noción del tiempo. Por su parte, Visitación Machado, de 68 años, pone en valor la dinámica colectiva de este deporte: «Como vamos mucha gente y unimos la fuerza, se lo recomendaría a todo el mundo».
Desde la dirección de la Universidad de Mayores, José María Corrales califica la iniciativa con una sola palabra: «Increíble», valorando muy positivamente la masiva y entusiasta respuesta de los alumnos. El éxito ha sido tal que ya se plantea la posibilidad de replicar y extender la experiencia a otras ciudades extremeñas.
El fomento del envejecimiento activo a través del deporte es una de las herramientas más poderosas para mejorar la calidad de vida de nuestros mayores. El Barco Dragón ha demostrado ser el vehículo perfecto para aunar naturaleza, patrimonio, bienestar y, sobre todo, compañerismo.








